(La nota original se publicó en la agencia NA el domingo 16 de agosto con el título "Nilda Garre: ´Nunca milité en Montoneros´". Acá comparto la redacción completa, más extensa, sin editar)
Buenos Aires, agosto (Especial de NA, por Sebastián Hadida) -- En una entrevista exclusiva con NA, la ex ministra de Seguridad y candidata a diputada nacional del Frente para la Victoria, Nilda Garré, ponderó el "trasvasamiento generacional" que está generando el kirchnerismo, como semilla para garantizar la continuidad del "modelo".
Curtida en las furiosas luchas de los años 70 como integrante de la "Tendencia", no solamente contra las dictaduras militares de Lanusse y de Videla, sino también al interior del movimiento peronista, la embajadora argentina ante la OEA celebra el hecho de que La Cámpora haya decidido "rescatar desde el nombre el ejemplo militante de los compañeros" de aquella época.
No obstante, aclara que ella "nunca" integró Montoneros ni avaló la lucha armada como camino para la recuperación democrática.
- ¿Qué se pone en juego en la elección presidencial que se avecina?
- Hay dos modelos en pugna. Un modelo lo padecimos en los noventa y hoy tiene su personero en Macri, que ahora ha cambiado su discurso con un nivel de oportunismo inconcebible. Les sale muy poco natural porque ellos no creen en ese modelo. Hay testimonios y pruebas de que cuando gobernaron, no lo aplicaron. Es un proyecto que intenta realizar una restauración conservadora, que cree en el capitalismo salvaje y no desea un Estado fuerte e intervencionista. Ellos confrontan con un modelo que lleva doce años de gestión. Nosotros tenemos las pruebas de lo que hicimos y ellos tienen las otras pruebas. No le creo nada a Macri. Si quisiera tocar la Asignación por Hijo -que en algún plan demencial de esos sectores está- el pueblo no lo soportaría. La gente ya no se va a resignar fácilmente a perder derechos. La derecha, si quiere ganar, que sea un partido coherente de derecha. Pero le falta fuerza electoral y por eso cambia el discurso.
- ¿Qué diferencia encuentra entre este nuevo desafío que está a punto de asumir como diputada y las otras tres ocasiones en que tuvo responsabilidades legislativas?
- Es otro momento del país. En otro momento luchábamos para llegar a la democracia, contra la proscripción, por el regreso de Perón. Habían organizaciones armadas. Después de enfrentar a la dictadura luchamos contra el neoliberalismo menemista. Fueron épocas mucho más difíciles. Hoy en día es un país que ha salido
del colapso político-financiero del 2001, que fue una crisis sin precedentes en la historia moderna de la Argentina, y tenemos una democracia consolidada. Hay que seguir luchando e impulsando la profundización de las cosas que se hicieron y la realización de las asignaturas pendientes.
- Es otro momento del país. En otro momento luchábamos para llegar a la democracia, contra la proscripción, por el regreso de Perón. Habían organizaciones armadas. Después de enfrentar a la dictadura luchamos contra el neoliberalismo menemista. Fueron épocas mucho más difíciles. Hoy en día es un país que ha salido
del colapso político-financiero del 2001, que fue una crisis sin precedentes en la historia moderna de la Argentina, y tenemos una democracia consolidada. Hay que seguir luchando e impulsando la profundización de las cosas que se hicieron y la realización de las asignaturas pendientes.
- Es sabido que Scioli no es el dirigente con mayor voltaje ideológico del oficialismo ni el que Cristina hubiera querido promover como sucesor. ¿Por qué el kirchnerismo no pudo construir un candidato del riñón?- Que no es el candidato de Cristina, habría que preguntárselo a ella. Entiendo que es la mejor síntesis que ha podido lograr el peronismo abarcando a los distintos sectores de este gran espacio. El complemento de Zannini expresa a una cantidad de sectores y es un hombre con capacidad de análisis ideológico y de conocimiento del Estado. Todos vamos a estar peleando por el éxito de esa fórmula. Es muy importante el presidente pero Cristina nos decía el otro día que hemos empoderado al conjunto de los militantes, de los trabajadores y siempre es la organización la que vence al tiempo. Nuestro movimiento organizado y los jóvenes que militan con tanto entusiasmo ayudaremos al Presidente y al vicepresidente, y desde el Parlamento vamos a tener un papel que cumplir para impulsar las leyes que faltan.
Las medidas que se tomaron en estos doce años tienen inspiración en las medidas que garantizó el primer peronismo en las décadas del 40 y 50, con la ampliación de los derechos de los trabajadores, la independencia económica y la justicia social. Vamos a seguir peleando por esas banderas.
- Otra de las banderas del peronisimo era el trasvasamiento generacional. En estos años se vio un resurgimiento de la juventud organizada y aparecieron cuadros emergentes como el actual Ministro de Economía Axel Kicillof. ¿Cree que el actual Ministro de Economía puede asumir un rol protagónico en el futuro del movimiento?
- No sé, pero sí creo que es un gran cuadro político. La Presidenta le ha confiado una misión muy difícil en el momento en que nos atacaban los fondos buitre y la está cumpliendo con mucha solvencia profesional. Es evidentemente un militante que tiene toda la mística, el idealismo, y ese espíritu de entrega y
compromiso que tiene que tener un militante. En cuanto al trasvasamiento generacional, varias veces Cristina nos decía que para garantizar la continuidad de nuestras ideas había que garantizar la organización de la militancia de los sectores juveniles. Tuvimos años en que se enseñaba a odiar la política. Hubo que revertir esa cultura del deprecio a la política y de respeto a las corporaciones.
- ¿Qué diferencias encuentra entre la militancia de la JP de los setenta y la juventud kirchnerista de estos tiempos?
- Nada que ver. Aquella militancia se insertaba en una época del mundo muy diferente. Veníamos de Mayo Francés, con guerras en todo África donde el colonialismo retrocedía a pasos agigantados, y la Revolución Cubana que había tenido una enorme influencia en todo el Continente. La gente creía en la lucha armada como única forma de recuperar la democracia contra las dictaduras de América Latina. Hoy en día nada eso existe porque las democracias están consolidadas. Tenemos otras metas, como asegurar la integración
regional y fortalecer esa idea de Patria Grande que promovieron figuras como Néstor y Chávez, además de Correa, Evo Morales y Lula.
- Nada que ver. Aquella militancia se insertaba en una época del mundo muy diferente. Veníamos de Mayo Francés, con guerras en todo África donde el colonialismo retrocedía a pasos agigantados, y la Revolución Cubana que había tenido una enorme influencia en todo el Continente. La gente creía en la lucha armada como única forma de recuperar la democracia contra las dictaduras de América Latina. Hoy en día nada eso existe porque las democracias están consolidadas. Tenemos otras metas, como asegurar la integración
regional y fortalecer esa idea de Patria Grande que promovieron figuras como Néstor y Chávez, además de Correa, Evo Morales y Lula.
- La comparación en la pregunta anterior tiene que ver con que, más allá de las diferencias obvias, hay cierta recuperación de una mística militante. Sin ir más lejos, la organización popular más emblemática de este proceso se llama La Cámpora.
- Sí, eso sí. Hay distintas agrupaciones en este espacio como el Movimiento Evita, Kolina y otras. Evidentemente, La Cámpora es la que más tomó la simbología de aquellos militantes de los 70.
Rescatar desde el nombre el ejemplo militante de los compañeros de los 70 es muy motorizador porque es gente que dio su vida por las cosas en las que creía, más allá de errores tácticos que pudieron haber habido o por elegir un camino demasiado peligroso para la fuerza que se tenía. Hoy las organizaciones se adecuan a las necesidades y a las posibilidades de este momento, sin plantearnos metas imposibles. De todas maneras, rescatar ese ejemplo militante a uno lo motiva para seguir luchando.
- ¿Cómo fue su acercamiento al proyecto presidencial de Néstor Kirchner del 2003?
- Recuerdo un cruce en la radio que tuvimos en 2002, de forma absolutamente accidental. Yo lo conocía muy poco. Lo había visto alguna vez en la década del 70 en reuniones que tenía como diputada nacional con militantes de La Plata. El periodista nos cruzó y al terminar, Néstor dijo que esperaba que alguna vez nos encontráramos en una nueva síntesis histórica. Yo pensaba lo mismo, que tenían que confluir una cantidad de sectores que
- Sí, eso sí. Hay distintas agrupaciones en este espacio como el Movimiento Evita, Kolina y otras. Evidentemente, La Cámpora es la que más tomó la simbología de aquellos militantes de los 70.
Rescatar desde el nombre el ejemplo militante de los compañeros de los 70 es muy motorizador porque es gente que dio su vida por las cosas en las que creía, más allá de errores tácticos que pudieron haber habido o por elegir un camino demasiado peligroso para la fuerza que se tenía. Hoy las organizaciones se adecuan a las necesidades y a las posibilidades de este momento, sin plantearnos metas imposibles. De todas maneras, rescatar ese ejemplo militante a uno lo motiva para seguir luchando.
- ¿Cómo fue su acercamiento al proyecto presidencial de Néstor Kirchner del 2003?
- Recuerdo un cruce en la radio que tuvimos en 2002, de forma absolutamente accidental. Yo lo conocía muy poco. Lo había visto alguna vez en la década del 70 en reuniones que tenía como diputada nacional con militantes de La Plata. El periodista nos cruzó y al terminar, Néstor dijo que esperaba que alguna vez nos encontráramos en una nueva síntesis histórica. Yo pensaba lo mismo, que tenían que confluir una cantidad de sectores que
pensábamos cosas similares, y que el peronismo de Menem lo hacía imposible. Me sumé a su proyecto cuando él empezó a armar un grupo para recorrer el país. Tuvimos una entrevista donde me contó sus ideas.
-Ya como funcionaria, ¿cuál fue la principal impronta que usted le otorgó en términos de democratización al manejo de las Fuerzas Armadas al frente del Ministerio de Defensa?
- Yo estaba como embajadora en Venezuela porque Kirchner me había dicho que era muy importante cubrirla, ya que nosotros estábamos comprándole petróleo. Un día me llamó y me dijo que necesitaba que fuera Ministra de Defensa, cosa que en un primer momento casi me hizo desmayar. Después me pareció que era un desafío muy importante. Me dijo que quería el control político de las fuerzas armadas. Si bien no había peligro de golpe de Estado, de todas maneras había que lograr que realmente la cadena de mando pasara por el ministro y se concentrara en el Presidente o Comandante en Jefe. Eso requería algunas reformas internas dado que el Ministerio de Defensa era una especie de escribanía para las Fuerzas Armadas, que decidían desde el presupuesto hasta la lista de ascensos.
Nosotros lo que hicimos fue supervisar el presupuesto minuciosamente, fijando las prioridades. También supervisamos los ascensos para tener seguridad que estábamos promoviendo a gente que, si llegaba a la cúpula de las fuerza, fuera gente comprometida con los procesos democráticos y con la
vigencia de los Derechos Humanos. En ese momento algunos de los que llegaban habían convivido con la dictadura, entonces había que revisar bien su legajo para ver su destino, si no habían acusaciones contra ellos y también saber que no habían sido parte de los movimientos carapintadas.
Nosotros lo que hicimos fue supervisar el presupuesto minuciosamente, fijando las prioridades. También supervisamos los ascensos para tener seguridad que estábamos promoviendo a gente que, si llegaba a la cúpula de las fuerza, fuera gente comprometida con los procesos democráticos y con la
vigencia de los Derechos Humanos. En ese momento algunos de los que llegaban habían convivido con la dictadura, entonces había que revisar bien su legajo para ver su destino, si no habían acusaciones contra ellos y también saber que no habían sido parte de los movimientos carapintadas.
- Contra el ex Jefe del Ejército César Milani hay un sinfín de acusaciones de parte de diversos sectores. ¿Su legajo pasó por sus manos? ¿Qué vínculo tenía con él?
- Era el Director de Inteligencia. Teníamos una relación permanente. Yo mandé su ascenso al Poder Ejecutivo que a su vez mandó el pliego al Parlamento, que lo revisó minuciosamente durante dos meses. No hubo absolutamente ninguna objeción ni ningún destino que pareciera demasiado comprometido. Había gente que estaba en lugares donde se sabía que habían funcionado centros clandestinos, pero un batallón de Ingenieros en La Rioja no era de los más sospechosos.
- Era el Director de Inteligencia. Teníamos una relación permanente. Yo mandé su ascenso al Poder Ejecutivo que a su vez mandó el pliego al Parlamento, que lo revisó minuciosamente durante dos meses. No hubo absolutamente ninguna objeción ni ningún destino que pareciera demasiado comprometido. Había gente que estaba en lugares donde se sabía que habían funcionado centros clandestinos, pero un batallón de Ingenieros en La Rioja no era de los más sospechosos.
- El CELS no dice lo mismo…
- El CELS tiene una opinión y yo otra, sino yo no lo hubierallevado donde lo llevé. Ahora está la Justicia investigando y si tiene pruebas, la Justicia lo condenará. Hasta ahora la Justicia no lo ha procesado. Tiene abierta una causa en Tucumán y otra en La Rioja.
- El CELS tiene una opinión y yo otra, sino yo no lo hubierallevado donde lo llevé. Ahora está la Justicia investigando y si tiene pruebas, la Justicia lo condenará. Hasta ahora la Justicia no lo ha procesado. Tiene abierta una causa en Tucumán y otra en La Rioja.
- El kirchnerismo, sobre todo durante su gestión como Ministra de Seguridad, elevó mucho la vara en materia de no represión de la protesta, en el marco del paradigma de "Seguridad Democrática". Sin embargo, cuando a usted le encomiendan otro destino en la función pública y Sergio Berni toma el control de las políticas de seguridad, se dieron varios pasos hacia atrás. ¿Qué opina al respecto?
- Nosotros tomamos las normas internacionales de Naciones Unidas para el ejercicio de las tareas de las fuerzas de seguridad. No es que hayamos inventado nada. Pusimos las normas lógicas en un esquema de "Seguridad Democrática", hicimos los protocolos que correspondían para situaciones de violencia institucional, como las actuaciones de las fuerzas en manifestaciones o protestas, a fin de evitar situaciones de violencia. Se hizo en base de lo que había instalado inicialmente Néstor Kirchner cuando en la época en que el ministro era Gustavo
- Nosotros tomamos las normas internacionales de Naciones Unidas para el ejercicio de las tareas de las fuerzas de seguridad. No es que hayamos inventado nada. Pusimos las normas lógicas en un esquema de "Seguridad Democrática", hicimos los protocolos que correspondían para situaciones de violencia institucional, como las actuaciones de las fuerzas en manifestaciones o protestas, a fin de evitar situaciones de violencia. Se hizo en base de lo que había instalado inicialmente Néstor Kirchner cuando en la época en que el ministro era Gustavo
Béliz se estableció el no uso de balas de goma y gases tóxicos en casos en protestas sociales. Es una tarea a la que le dimos máxima prioridad porque tenemos lamentablemente en años recientes muchos casos de violencia institucional, es decir, de jóvenes que han sido asesinados por las fuerzas de seguridad. Esas cosas no pueden pasar en una sociedad democrática.
-¿Cómo analiza el accionar de las fuerzas represivas a los choferes de la 60 sobre la Panamericana?
- No puedo opinar sobre algo que no conozco en detalle y que apenas vi por televisión. Solo digo que hay que respetar minuciosamente los protocolos que están vigentes.
- Siempre estuvo latente el mito de que Horacio Verbitsky era una suerte de "Ministro sin Cartera" del gobierno nacional, con influencia en el círculo íntimo de la Presidenta, y que el nexo era usted. ¿Cuál es su relación con el periodista y cuál fue la influencia que llegó a tener en las áreas de su incumbencia?
- Somos muy amigos de hace muchos años, como con tantos otros compañeros. No desde los 70 porque en esa época yo no lo conocía. Sí desde los 90. Hemos tenido épocas de trabajo conjunto en algún tema determinado. Eso es todo. Si fue un allegado directo de Cristina, debe preguntárselo a Cristina, o a Verbitsky.
(RECUADRO)
--"Nunca milité en Montoneros", asegura Nilda Garré--
- Somos muy amigos de hace muchos años, como con tantos otros compañeros. No desde los 70 porque en esa época yo no lo conocía. Sí desde los 90. Hemos tenido épocas de trabajo conjunto en algún tema determinado. Eso es todo. Si fue un allegado directo de Cristina, debe preguntárselo a Cristina, o a Verbitsky.
(RECUADRO)
--"Nunca milité en Montoneros", asegura Nilda Garré--
Buenos Aires, agosto (Especial de NA, por Sebastián Hadida) -- La candidata a diputada nacional por la Capital Federal del Frente para la Victoria, Nilda Garré, volvió a desmentir las versiones que le atribuyen una militancia en la organización Montoneros durante los años 70.
Si bien reconoce que como diputada nacional del FREJULI y referente de la Tendencia tenía "diálogo" con esos sectores, asegura que ella tenía "discrepancias" con la lucha armada y con otras decisiones "tácticas" de la agrupación guerrillera.
-¿Cómo ingresó usted a la política militante?
- Yo nací en un hogar peronista. Mi padre había sido diputado hasta el 55. Estaba acostumbrada a los temas de la política, como la resistencia peronista en la que estaban involucrados militantes de esa época. Empecé a militar de muy jóven, primero en temas de las mujeres. Después me acerqué a Héctor Cámpora cuando él era delegado del General Perón y estaba trabajando en el regreso de nuestro conductor con la campaña Luche y Vuelve. Recorrí varios lugares del país en la comitiva del Doctor Cámpora. Creíamos que era muy importante ese regreso porque era romper ese mito que la dictadura de Lanusse quería instalar de que a Perón no le daba el cuero para intervenir en la política argentina de manera activa y que en definitiva las cosas se iban a hacer en un acuerdo entre Perón y los militares. Nosotros sosteníamos una actitud más intransigente, en el sentido de que Perón iba a regresar sin condicionamientos y que se iba a exigir el respeto a la soberanía popular con un llamado a elecciones.
- Yo nací en un hogar peronista. Mi padre había sido diputado hasta el 55. Estaba acostumbrada a los temas de la política, como la resistencia peronista en la que estaban involucrados militantes de esa época. Empecé a militar de muy jóven, primero en temas de las mujeres. Después me acerqué a Héctor Cámpora cuando él era delegado del General Perón y estaba trabajando en el regreso de nuestro conductor con la campaña Luche y Vuelve. Recorrí varios lugares del país en la comitiva del Doctor Cámpora. Creíamos que era muy importante ese regreso porque era romper ese mito que la dictadura de Lanusse quería instalar de que a Perón no le daba el cuero para intervenir en la política argentina de manera activa y que en definitiva las cosas se iban a hacer en un acuerdo entre Perón y los militares. Nosotros sosteníamos una actitud más intransigente, en el sentido de que Perón iba a regresar sin condicionamientos y que se iba a exigir el respeto a la soberanía popular con un llamado a elecciones.
- La vuelta de Perón se da en el marco de virulentas luchas intestinas en el movimiento. Usted simpatizaba con el ala izquierda.
- Sí, yo estaba en la Tendencia. Regresé con Perón en ese avión. Tuve ese enorme honor de participar de un hecho histórico. Pero sin ingresar en ninguna organización armada.
- O sea que usted no militó en Montoneros como muchos siguen afirmando…
- Es un disparate que ya desmentí mil veces. También decían falsamente que mi nombre de guerra era Comandante Teresa. La foto que anduvo dando vueltas es de Vilma Espil, la esposa de Raúl Castro. Le han implantado mi cara con un truco fotográfico. Nosotros teníamos diálogo con Montoneros pero nunca milité ahí.
Cuando renunciaron los ocho diputados que respondían a esa organización, tratamos de dar la discusión política para que se rectifiquen, y también les dijimos que era una decisión equivocada pasar a la clandestinidad. O sea que teníamos discrepancias con muchas de sus decisiones. Pero evidentemente teníamos coincidencias en el hecho de que luchábamos contra los sectores nefastos que empezaron a tener una influencia creciente en Perón, como el lopezrreguismo y la figura de Isabel que era muy negativa. Toda esa gente formó después las 3A. Las diferencias con Montoneros eran táctico-políticas acerca de cómo encarar esa etapa.
- ¿Se sintió decepcionada cuando Perón le dio la espalda a la Tendencia?
- No diría que le dio la espalda. Hubo momentos de enfrentamiento. Lo viví mal, por supuesto. A un líder no le se va la mitad de la plaza. Eso evidencia una situación de debilidad de ese líder, de que no estaba comprendiendo. Uno no podía creer que no se pudiera fortalecer el diálogo de Perón con la juventud que él llamaba "maravillosa", y que era la que había peleado para crear las condiciones políticas que permitieron su regreso. Fue una etapa de un Perón mayor, más enfermo de lo que nosotros en ese momento conocíamos. Era una lucha intensa la que había que dar como Presidente de la República, y sus condiciones físicas quizás no eran las adecuadas para esa lucha. En ese momento, hizo una jugada táctica haciendo una alianza con determinados sectores para poder poner un freno a otros, pero pensando que tenía más tiempo para después buscar síntesis superadoras. No hubo tiempo.
- No diría que le dio la espalda. Hubo momentos de enfrentamiento. Lo viví mal, por supuesto. A un líder no le se va la mitad de la plaza. Eso evidencia una situación de debilidad de ese líder, de que no estaba comprendiendo. Uno no podía creer que no se pudiera fortalecer el diálogo de Perón con la juventud que él llamaba "maravillosa", y que era la que había peleado para crear las condiciones políticas que permitieron su regreso. Fue una etapa de un Perón mayor, más enfermo de lo que nosotros en ese momento conocíamos. Era una lucha intensa la que había que dar como Presidente de la República, y sus condiciones físicas quizás no eran las adecuadas para esa lucha. En ese momento, hizo una jugada táctica haciendo una alianza con determinados sectores para poder poner un freno a otros, pero pensando que tenía más tiempo para después buscar síntesis superadoras. No hubo tiempo.
- Después de la muerte de Perón se desató un espiral de violencia que desembocó en la dictadura. ¿Usted continuó la lucha política en el país?
- Colaboré con organismos de Derechos Humanos. Milité creando grupos internos dentro del peronismo. Después trabajé en la "Renovación". Cuando vino Menem, luego de Luder, Vittel, Herminio, vi cómo se reincidía en errores, en figuras poco representativas y negativas. De entrada no me gustó Menem, no me sentía representada en ese peronismo. Cuando quedó derrotada la "Renovación", hice una año sabático y cuando me reincorporé a la política, lo hice a través del Frepaso, primero con Bordón y después en el partido de Chacho Álvarez.
- Colaboré con organismos de Derechos Humanos. Milité creando grupos internos dentro del peronismo. Después trabajé en la "Renovación". Cuando vino Menem, luego de Luder, Vittel, Herminio, vi cómo se reincidía en errores, en figuras poco representativas y negativas. De entrada no me gustó Menem, no me sentía representada en ese peronismo. Cuando quedó derrotada la "Renovación", hice una año sabático y cuando me reincorporé a la política, lo hice a través del Frepaso, primero con Bordón y después en el partido de Chacho Álvarez.

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