domingo, 8 de noviembre de 2015

--Taiana: "El voto en blanco de la izquierda es un voto gorila"--















--Taiana, a diez años del "No al Alca": "La salida al neoliberalismo sólo podía hacerse con integración regional"--


Buenos Aires, 4 noviembre (Especial de NA por Sebastián 

Hadida) -- El excanciller Jorge Taiana recordó hoy los diez 
años del rechazo en la Cumbre de Mar del Plata al Acuerdo de 
Libre Comercio patrocinado por Estados Unidos, y destacó que 
los gobiernos latinoamericanos arribaron a esa decisión 
producto de haber comprendido que "la salida de la receta 
neoliberal sólo podía hacerse con mayor integración regional".
En una entrevista exclusiva con NA, el representante electo 
del Parlasur por el Frente para la Victoria ponderó la 
iniciativa de Néstor Kirchner, Hugo Chávez y Lula Da Silva, y 
remarcó que el ALCA "no iba a traer beneficios a la Argentina" 
dado que "Estados Unidos no es un país complementario sino un 
país competidor de Argentina como exportador agrícola". 
"Se planteaba una inclusión en un acuerdo de libre comercio 
de una manera subordinada a los intereses de Estados Unidos y 
sin ninguna compensación", analizó Taiana, que fue coordinador 
nacional de la Cumbre del 5 de noviembre de 2005.
Agregó, además, que Estados Unidos planteaba una visión 
"unipolar" del mundo que los gobiernos sudamericanos no 
compartían, ya que vislumbraban un horizonte de "creciente 
multilateralismo" desde el punto de vista comercial que iba a 
brindar nuevas "oportunidades" para los países emergentes.
A continuación los pasajes más relevantes de la entrevista:
.
NA: ¿Cómo fue el proceso por el cual se llegó el 5 de 
noviembre de 2005 a darle la espalda al ALCA?
JT: Hubo todo un proceso que se inició en las cumbres 
anteriores, donde había consenso a favor del ALCA. Antes de la 
cuarta cumbre en la Argentina, se realizaron reuniones técnicas 
de negociaciones comerciales en donde Brasil encabezaba el 
grupo de negociaciones con Estados Unidos. Para comienzos del 
2005 ya estaba claro que las gestiones estaban muy estancadas y 
que no se iba a alcanzar el acuerdo.

- ¿Néstor Kirchner lo tenía claro desde el 2003 o se fue 
convenciendo?
- Siempre lo tuvo claro. A mí me designó coordinador 
nacional de la Cumbre un año y medio antes, y tuve la 
responsabilidad de llevar adelante la declaración presidencial 
y el plan de acción. Nosotros planteamos como lema de la cumbre 
"Crear trabajo para enfrentar la pobreza y fortalecer la 
democracia". Era una forma de mostrar un cambio de paradigma, 
ya que en los 90, el trabajo no era el centro de nada, estaba 
casi invisibilizado.

- ¿Cuáles podían llegar a ser las consecuencias si se 
hubiera suscripto al ALCA?
- Todos los análisis mostraban que el ALCA no iba a traer 
beneficios a la Argentina. ¿Por qué razón? Porque Estados 
Unidos no es un país complementario sino un país competidor de 
la Argentina como exportador agrícola. Se planteaba una 
inclusión en un acuerdo de libre comercio de una manera 
subordinada a los intereses de Estados Unidos y sin ninguna 
compensación. Además, Estados Unidos propuso el ALCA en 1994, 
después de la caída del muro, diciendo que el mundo que se 
venía era unipolar y que todos debían asociarse detrás suyo. 
Pero nosotros veíamos que estábamos avanzando hacia un 
creciente multipolarismo y que había una serie de países 
emergentes que nos iban a dar oportunidades diferentes desde el 
punto de vista comercial. La Cumbre se hizo en noviembre en 
2005 y con Néstor fuimos a China en 2004.

- La negativa del bloque regional al ALCA ¿Fue un punto de 
partida para la reactivación de la integración latinoamericana?
- El "No al ALCA" lo puso de manifiesto con mayor claridad, 
pero no fue el punto de partida. Obviamente ese acontecimiento 
fue lo que permitió el nacimiento de la Unasur, pero ya existía 
la Comunidad Sudamericana de Naciones desde el 2004, que se 
había creado en Cuzco. Todos los líderes y movimientos 
progresistas y populares que surgieron a fines del siglo XX y a 
comienzos del siglo XXI en América del Sur, en mayor o menor 
medida, creían que había que corregir los resultados de la 
apertura indiscriminada de los 90. Todos creían, además, que 
esa salida de la receta neoliberal sólo podía hacerse con 
mayor integración regional, y que solos no lo iban a poder 
resolver. 

- ¿La contracumbre organizada por movimientos sociales 
kirchneristas ¿fue una suerte de despertar del sentimiento 
antiimperialista en una parte de la sociedad argentina? 
- En realidad, desde hace años había un movimiento 
encabezado por el Foro Social de Porto Alegre, que se había 
armado un poco en contraposición al Foro empresario de Davos. Y 
había manifestaciones fuertes contrarias a la globalización en 
todos lados. La primera y más importante es la de 1999 en 
Seattle, que de hecho interrumpió la reunión de la OMC. La 
misma cumbre del 2001 en Québec concitó una fuerte 
manifestación de globalofóbicos y de opositores al ALCA. O sea 
que era razonable que se armara una Contracumbre acá en Mar del 
Plata, y más en un país que tiene una tradición nacionalista y 
antiimperialista grande como Argentina.

- ¿Cómo se manifiesta el imperialismo en el siglo XXI?
- La novedad más importante es lo que se ha denominado la 
"financialización". No es el capital industrial el que tiene el 
rol hegemónico sino el capital financiero, y dentro de éste las 
formas más especulativas. Eso es lo que ha llevado a la crisis 
del 2008, de la que la economía mundial no termina de salir. 
Esto es contrario a los intereses de la mayoría de los pueblos 
y a los intereses de los países emergentes, que nos vemos 
sometidos a presiones que son completamente arbitrarias e 
impuestas por los poderosos.

- ¿Por qué naufragó el proyectó del Banco del Sur?
- No diría que naufragó, sino que ha quedado demasiado 
postergado. Lo que pasa ahora es que la crisis mundial hizo que 
hubiera menos dinero para poner. El proyecto está y los países 
están, lo que falta es poner el dinero.

- ¿Se puede pensar en una moneda común del Mercosur?
- Para eso falta muchísimo. Además, la experiencia europea y 
griega demuestra una moneda única te ata al nivel de 
productividad y al nivel económico del país más fuerte y no del 
país mas vulnerable.


--Taiana: "El voto en blanco de la izquierda es un voto gorila"--

Buenos Aires, 8 noviembre (Especial de NA, por Sebastián 
Hadida) -- El excanciller Jorge Taiana cuestionó hoy en duros 
términos el llamado a sufragar en blanco por parte de un sector 
de la izquierda y del progresismo, al sostener que se trata de 
un "voto gorila" que "ayuda" al candidato presidencial de 
Cambiemos, Mauricio Macri.
A dos semanas del primer balotaje presidencial de la historia, 
Taiana propuso encauzar la campaña del Frente para la Victoria en 
"propuestas concretas" ya que "la gente vota por el futuro y no 
por el pasado".
"Llamar al voto en blanco es una falta de compromiso que ayuda 
a Macri. Es un voto gorila", disparó el parlamentario electo del 
Mercosur por el Frente para la Victoria, en una entrevista 
exclusiva con NA.
En ese marco, el legislador porteño remarcó la inutilidad 
del voto en blanco por el que se pronunció la cúpula de La 
Cámpora de cara al balotaje porteño que disputaron Horacio 
Rodríguez Larreta y Martín Lousteau el 19 de julio.
"Si ganaba Lousteau, no existiría Macri de candidato. Está 
claro que si se lo derrotaba a Rodríguez Larreta se lo 
derrotaba a Macri, y eso hubiera sido útil para la elección 
nacional", apuntó.
A continuación, los pasajes más relevantes de la entrevista:


NA: ¿Cómo fue el proceso por el cual se llegó el 5 de 
noviembre de 2005 a darle la espalda al ALCA?
JT: Hubo todo un proceso que se inició en las cumbres 
anteriores, donde había consenso a favor del ALCA. Antes de la 
cuarta cumbre en la Argentina, se realizaron reuniones técnicas 
de negociaciones comerciales en donde Brasil encabezaba el 
grupo de negociaciones con Estados Unidos. Para comienzos del 
2005 ya estaba claro que las gestiones estaban muy estancadas y 
que no se iba a alcanzar el acuerdo.

- ¿Néstor Kirchner lo tenía claro desde el 2003 o se fue 
convenciendo?
- Siempre lo tuvo claro. A mí me designó coordinador 
nacional de la Cumbre un año y medio antes, y tuve la 
responsabilidad de llevar adelante la declaración presidencial 
y el plan de acción. Nosotros planteamos como lema de la cumbre 
"Crear trabajo para enfrentar la pobreza y fortalecer la 
democracia". Era una forma de mostrar un cambio de paradigma, 
ya que en los 90, el trabajo no era el centro de nada, estaba 
casi invisibilizado.

- ¿Cuáles podían llegar a ser las consecuencias si se 
hubiera suscripto al ALCA?
- Todos los análisis mostraban que el ALCA no iba a traer 
beneficios a la Argentina. ¿Por qué razón? Porque Estados 
Unidos no es un país complementario sino un país competidor de 
la Argentina como exportador agrícola. Se planteaba una 
inclusión en un acuerdo de libre comercio de una manera 
subordinada a los intereses de Estados Unidos y sin ninguna 
compensación. Además, Estados Unidos propuso el ALCA en 1994, 
después de la caída del muro, diciendo que el mundo que se 
venía era unipolar y que todos debían asociarse detrás suyo. 
Pero nosotros veíamos que estábamos avanzando hacia un 
creciente multipolarismo y que había una serie de países 
emergentes que nos iban a dar oportunidades diferentes desde el 
punto de vista comercial. La Cumbre se hizo en noviembre en 
2005 y con Néstor fuimos a China en 2004.

- La negativa del bloque regional al ALCA ¿Fue un punto de 
partida para la reactivación de la integración latinoamericana?
- El "No al ALCA" lo puso de manifiesto con mayor claridad, 
pero no fue el punto de partida. Obviamente ese acontecimiento 
fue lo que permitió el nacimiento de la Unasur, pero ya existía 
la Comunidad Sudamericana de Naciones desde el 2004, que se 
había creado en Cuzco. Todos los líderes y movimientos 
progresistas y populares que surgieron a fines del siglo XX y a 
comienzos del siglo XXI en América del Sur, en mayor o menor 
medida, creían que había que corregir los resultados de la 
apertura indiscriminada de los 90. Todos creían, además, que 
esa salida de la receta neoliberal sólo podía hacerse con 
mayor integración regional, y que solos no lo iban a poder 
resolver. 

- ¿La contracumbre organizada por movimientos sociales 
kirchneristas ¿fue una suerte de despertar del sentimiento 
antiimperialista en una parte de la sociedad argentina? 
- En realidad, desde hace años había un movimiento 
encabezado por el Foro Social de Porto Alegre, que se había 
armado un poco en contraposición al Foro empresario de Davos. Y 
había manifestaciones fuertes contrarias a la globalización en 
todos lados. La primera y más importante es la de 1999 en 
Seattle, que de hecho interrumpió la reunión de la OMC. La 
misma cumbre del 2001 en Québec concitó una fuerte 
manifestación de globalofóbicos y de opositores al ALCA. O sea 
que era razonable que se armara una Contracumbre acá en Mar del 
Plata, y más en un país que tiene una tradición nacionalista y 
antiimperialista grande como Argentina.

- ¿Cómo se manifiesta el imperialismo en el siglo XXI?
- La novedad más importante es lo que se ha denominado la 
"financialización". No es el capital industrial el que tiene el 
rol hegemónico sino el capital financiero, y dentro de éste las 
formas más especulativas. Eso es lo que ha llevado a la crisis 
del 2008, de la que la economía mundial no termina de salir. 
Esto es contrario a los intereses de la mayoría de los pueblos 
y a los intereses de los países emergentes, que nos vemos 
sometidos a presiones que son completamente arbitrarias e 
impuestas por los poderosos.

- ¿Por qué naufragó el proyectó del Banco del Sur?
- No diría que naufragó, sino que ha quedado demasiado 
postergado. Lo que pasa ahora es que la crisis mundial hizo que 
hubiera menos dinero para poner. El proyecto está y los países 
están, lo que falta es poner el dinero.

- ¿Se puede pensar en una moneda común del Mercosur?
- Para eso falta muchísimo. Además, la experiencia europea y 
griega demuestra una moneda única te ata al nivel de 
productividad y al nivel económico del país más fuerte y no del 
país mas vulnerable.


- NA: Los resultados no fueron los esperados. ¿Cómo se hace 
para recuperarse del traspié?
- JT: Yo no le llamaría traspié. Ganamos por menos de lo que 
pensábamos. Y perdimos la Provincia de Buenos Aires que era 
algo que no estaba en los planes. Lo que hay que hacer es 
multiplicar la campaña y poner el acento en lo que vamos a 
hacer para continuar con el proceso de transformación de la 
Argentina hacia una sociedad con un desarrollo sustentable, con 
mayor igualdad, más justicia social, con empleo de calidad para 
todos y con más integración regional. En general, la gente vota 
por el futuro y no por el pasado. Hay que insistir con 
propuestas concretas.

- ¿Qué es lo que falta en el futuro?
- Por lo pronto, falta un Banco de Desarrollo, que dijo 
Scioli que iba a hacer y que yo había planteado en mi campaña. 
Falta una reforma tributaria, falta mayor complementariedad 
entre el sistema científico y el sistema productivo. Hay que 
seguir mejorando en inclusión educativa, sobre todo para lograr 
mayor retención en la escuela media, y al mismo tiempo mejorar 
la calidad de la enseñanza. Y hay que avanzar en la integración 
regional. En el único espacio donde aparecen esas propuestas es 
en el FpV.

- Scioli prometió la eliminación de las retenciones para las 
economías regionales. ¿Es una concesión al adversario?
- No. La eliminación de las retenciones tiene que ver con la 
situación que tan atravesado las economías regionales y la 
necesidad de volver a ser competitivas. Es una forma de evitar 
la estrategia devaluacionista que tienen los sectores más 
concentrados y Macri.

- También se había comprometido a la creación de un 
Ministerio de Economía Popular, pero el proyecto quedó stand by 
cuando dijo que no tocaría la Ley de Ministerios. ¿Generó 
decepción?
- Yo creo que Scioli va a dar una respuesta a la economía 
popular y que le va a dar un marco institucional. Se 
comprometió y lo va a hacer.

- ¿Cómo piensa que va a responder el electorado de Massa en 
el balotaje?
- A Massa lo votaron 5.200.000 personas. Es un sector con 
aspectos críticos que hay que tratar de interpretar y ver en 
qué medida uno puede dar respuestas a algunas de esas demandas.
También hay otros sectores, como los que votaron a Rodríguez 
Saá, a Stolbizer, a Del Caño, que razonablemente están más 
cerca de votarlo a Scioli que a Macri. 

- Hay sectores de izquierda que están llamando al voto en 
blanco. ¿Cuál es su mirada?
- El otro día retwitteé un frase que me hizo mucha gracia, y 
que dice que alguien de izquierda es capaz de diferenciar a un 
marxista-leninista de un maoísta y de un trosquista, pero no a 
Scioli de Macri. La verdad es que si no encuentran diferencias 
entre Scioli y Macri tendrán que revisar sus esquemas de 
análisis de la realidad. Llamar al voto en blanco es un 
descompromiso que ayuda a Macri. Es un voto gorila.

- En el balotaje de la Ciudad entre Rodríguez Larreta y 
Lousteau, La cúpula de La Cámpora se pronunció por el voto en 
blanco...
- No fue tan explícito. Más allá de eso, la gente de nuestro 
espacio votó a Lousteau. Si ganaba Lousteau, no existiría Macri 
de candidato. Está claro que si se lo derrotaba a Rodríguez 
Larreta se lo derrotaba a Macri, y eso hubiera sido útil para 
la elección nacional.

- ¿Considera inoportunas las declaraciones de Randazzo en 
medio de la campaña?
- Hoy es el momento de unidad. Cualquier disonancia interna 
nos perjudica.

- ¿Debió haber aceptado el ofrecimiento de la Presidenta 
para que baje a competir a la Provincia?
- No conozco esa situación. Yo también fui precandidato y no 
tuve un Ministerio de muchos cientos millones de pesos para 
hacer campaña, y sin embargo acompaño igual. Una vez que está 
decidida una candidatura hay que apoyarla.

- ¿Cómo observa las críticas de Carta Abierta hacia Scioli?
- Los intelectuales tienen un rol particular y tienen que 
tener una reflexión crítica sobre la realidad. Yo valoro todas 
las declaraciones de un intelectual de la talla de Horacio 
González. Todo lo que dice me parece valioso. Simplemente digo 
que en el marco de una campaña hay que focalizarse en 
fortalecer la candidatura propia y vencer al adversario.

- ¿Cómo describe el proyecto económico de Macri?
- Es un proyecto de restauración conservadora de los 
sectores del gran capital y de los grupos económicos más 
tradicionales de la Argentina. En la campaña electoral están 
intentando al centro para obtener más votos porque si no lo 
hacen, saben que no ganan.

- Una consigna de la militancia reza: "A los 90 no 
volvemos". ¿Un eventual triunfo de Macri sería un retorno a esa 
época? 
- No, los 90 están en el pasado. No hay viaje en el tiempo. 
No creo que esa sea la mejor consigna por parte de la 
militancia. Lo que se va a reeditar si gana Macri es el 
desarrollo de una política más neoliberal, con menos rol para 
el Estado y menor protección social. Pero lo harán en la 
versión propia de la segunda década del siglo.




.

--Depetri: "Con Randazzo en la provincia, Scioli ganaba en primera vuelta"--














Buenos Aires, 31 octubre (NA) -- El diputado nacional 
kirchnerista Edgardo Depetri responsabilizó hoy al ministro 
Florencio Randazzo por el debilitamiento electoral del 
oficialismo, ya que consideró que si hubiera aceptado competir 
por la Gobernación bonaerense, se habría triunfado allí "con 50 
puntos" y Daniel Scioli habría "ganado en primera vuelta".
Para el líder del Frente Transversal, "la no aceptación de 
la candidatura fue el primer naufragio" de la "estrategia" del 
Frente para la Victoria para la sucesión de la presidenta 
Cristina Kirchner, a partir de lo cual el ministro del Interior 
y Transporte "demostró no sentirse parte de un colectivo". 
"Randazzo desoyó a la conducción y prefirió la salida más 
individual de correrse de esta diputa que para nosotros es 
central. Esa decisión fue una debilidad en términos electorales 
para el FpV", disparó en una entrevista con NA.
En otra línea, Depetri explicó que la derrota en la 
Provincia se debió, entre otros motivos, al hecho de haber 
"dirimido mal la interna" entre "dos candidatos fuertes" como 
Aníbal Fernández y Julián Domínguez, ya que esa disputa "dejó 
heridas" al interior del oficialismo.
A continuación, los pasajes más relevantes de la entrevista:


NA: ¿Cómo se hace para reacomodarse después del traspié 
electoral?
ED: Fue un resultado que no esperábamos. Creíamos que 
ganábamos en primera vuelta. No obstante, el FpV fue la fuerza 
más votada, al terminar tres puntos arriba. No pudimos perforar 
el piso de cuarenta puntos porque se desató una campaña de 
desprestigio hacia nuestros candidatos. La batalla no está 
terminada.

- Massa lidera un frente del peronismo opositor. ¿Qué pesa 
más en su electorado: el peronismo o la oposición al Gobierno?
- Yo creo que el voto del massismo es un voto más nuestro, 
más peronista. Representa un peronismo más light, que 
reivindica muchas de las cosas que hicimos. Massa fue parte de 
un dispositivo para horadar a Cristina en 2013, y después se 
creyó que podía ser Presidente, pero el poder económico ya 
había designado a Macri y lo corrió. Macri es los fondos 
buitres, la devaluación, la apertura indiscriminada de 
la economía, es desarmar el MERCOSUR y arreglar el Acuerdo del 
Pacífico, las relaciones carnales con Estados Unidos, el ajuste 
sobre el presupuesto.

- ¿Qué le conviene a Scioli? ¿Moderar su discurso para 
seducir a los votantes de Massa o kirchnerizar su campaña para 
polarizar?
- Hay que polarizar el discurso, desenmascarando al 
macrismo. El macrismo es lo que votó en la Cámara de Diputados: 
en contra de la nacionalización YPF, de la estatización del 
sistema provisional, de Aerolíneas Argentinas; a favor de 
pagarle los fondos buitres en las condiciones de Griesa. Al 
mismo tiempo, Scioli tiene que hacer una campaña que le dé 
respuesta a otras demandas que puedan estar apareciendo porque 
el pueblo argentino ya nos votó por lo que hicimos y ahora nos 
tiene que votar por lo que falta.

- A los fines de polarizar, el perfil de Scioli, más 
propenso a la moderación, no parece el más indicado...
- Es el candidato que puso Cristina y que nos ofreció como 
una garantía junto a Zannini del triunfo del FpV. A nivel 
electoral en la Provincia de Buenos Aires, habíamos diseñado a 
Randazzo gobernador. La no aceptación de la candidatura fue el 
primer naufragio de nuestra estrategia. Demostró no sentirse 
parte de un colectivo. Cada uno no es lo que es en términos 
individuales, sino que cada uno cumple un rol en el proyecto y 
tiene que asumir el lugar que la conducción defina. Randazzo 
desoyó a la conducción y prefirió la salida más individual de 
correrse de esta diputa que para nosotros es central. 

- ¿No estuvo a la altura?
- No sé si él quería estar a la altura de la Historia o si 
quería la Presidencia y nada más. Esa decisión de Randazzo fue 
una debilidad en términos electorales para el FpV. Con Randazzo 
a la Gobernación, ganábamos la provincia con el 50 por ciento y 
Scioli ganaba en primera vuelta. Los dirigentes tenemos que 
estar a la altura de las circunstancias y asumir los mandatos 
que la Historia demanda. 

- El hecho de haber impulsado a Aníbal para la provincia 
¿fue un error estratégico dado su nivel de imagen negativa?
- Cristina lo trató de resolver de la mejor manera. Cuando 
vio las disputas entre Scioli y Randazzo trató de ordenar, y en 
todo caso no le salió como pensaba, pero no fue una 
equivocación. Aníbal es un gran compañero y ha hecho un aporte 
fundamental al proyecto. Es injusto ponerlo como mariscal de la 
derrota. Nosotros dirimimos mal la interna en la Provincia 
entre dos candidatos fuertes, y eso nos dejó heridas. Después, 
Aníbal tuvo que soportar una campaña de desprestigio de manera 
canallesca que horadó sus chances. 

- ¿Reconoce que hubo un "efecto Aníbal" que traccionó para 
abajo el caudal electoral de Scioli?
- Reconozco que hubo un corte de boletas importante de más 
de 600 mil votos. Pero fueron muchos los que iban en las 
listas, como el intendente, el concejal o el legislador 
provincial. 

- Aníbal habló de "fuego amigo"...
- Es una opinión de él. Hoy tenemos que garantizar el 
triunfo y después que pase el 22 que se abra un debate al 
interior del FpV sobre roles y traiciones. Las autocríticas hay 
que hacerlas hacia adentro y no en la televisión o en la radio. 

- Hablando de "fuego amigo", en los últimos días hubo duras 
críticas de Carta Abierta hacia Scioli. ¿Cómo le cayeron?
- Eso debilita y genera confusión en los compañeros y que en 
definitiva es funcional a Macri y a la derecha. Necesitamos que 
la gente vote a Scioli para seguir profundizando este modelo.


Buenos Aires, 31 octubre (NA) -- El diputado del Frente para 
la Victoria Edgardo Depetri sostuvo hoy que en caso de que se 
produzca un cambio de signo político en el Poder Ejecutivo la 
militancia kirchnerista se unirá para "resistir" las 
"políticas neoliberales" y encontrar "formas de representación 
popular para recuperar el poder".

- El Frente Cambiemos cosechó dos millones de votos más que 
en las PASO. ¿A qué se debió?
- Evidentemente, hubo gente que fue a buscar a Cambiemos un 
voto ideológico, ya que hay muchos que en la Argentina que 
creen en el libre mercado, y no sólo grandes empresarios sino 
compatriotas de clase media. También hay mucho voto inducido 
por los medios de comunicación o por la propuesta light del 
macrismo. Por otra parte, también hay motivos que tienen que 
ver con demandas no satisfechas por nosotros, que pueden ser 
municipales, provinciales o nacionales.

- Hay un sector de la izquierda que llama a votar en blanco. 
¿Cómo analiza ese pronunciamiento?
- Si eso los fortalece antes sus propias bases, que lo 
hagan. Nosotros convocamos a los votantes del FIT y de De 
Gennaro a que nos voten porque a pelea central es contra el 
mercado y poder económico, que es lo que expresa Macri. No creo 
en estas teorías de cuanto peor mejor. Cuanto peor está el 
pueblo, más se recluye y se debilita, y tiende a defenderse en 
lugar de ir a la ofensiva.

- Si gana Macri, ¿Cuál será el rol de los movimientos 
sociales y las organizaciones kirchneristas?
- Tenemos resuelto algo importante que es que tenemos una 
conducción: Cristina. En cualquier caso, si gana Macri iremos 
encontrándonos con las demás organizaciones para resistir las 
políticas neoliberales y encontrar formas de unidad y de 
representación popular que nos haga recuperar el poder. Pero 
el piso de derechos que nos deja el gobierno de Néstor y 
Cristina es muy alto y va a ser más fácil la pelea que en los 
noventa.