miércoles, 13 de enero de 2016

--Yasky: "A las paritarias podríamos ir con un número cercano al 33 por ciento"--
















Buenos Aires, 9 enero (NA) -- El secretario general de la CTA 
de los Trabajadores, Hugo Yasky, consideró hoy que 2015 cerró con
una inflación cercana al 33 por ciento y que por lo tanto ésa 
podría ser la cifra que la central llevaría a las paritarias, 
aunque aclaró que también están evaluando exigir una cláusula de 
"revisión" salarial "a los seis meses".
"El cierre de 2015 va a estar en una franja cercana al 33. 
Estamos terminando de definir pero esa sería la cifra con la 
que tendríamos que ir a las paritarias, y al mismo tiempo 
exigir una cláusula de revisión a los seis meses, porque la 
posibilidad de que la inflación sea del 40 o del 45 en 2016 es 
bastante grande", puntualizó el dirigente sindical en una 
entrevista con NA.
A la vez, consideró que "un techo del 26 por ciento" 
obligaría al sector trabajador a acudir a la paritaria "de 
rodillas" y denunció que el objetivo de la Casa Rosada es 
"bajar el poder de compra de los asalariados". 
"Los trabajadores no somos la prioridad de este gobierno", 
lanzó Yasky, que se manifestó en contra de la propuesta 
gubernamental para reeditar un acuerdo económico y social.
A continuación, los principales pasajes de la entrevista:

- NA: Prat Gay sugirió que los trabajadores deberían 
priorizar las fuentes de trabajo por sobre sus pretensiones de 
aumento salarial. ¿Cómo toma esos dichos?
- HY: Creemos que subyace una suerte de extorsión en las 
palabras del ministro. El ministro comete el error de 
subestimar a los dirigentes sindicales que tienen un mandato 
claro, que es no convertir en términos contradictorios el 
empleo y el salario. Hay grupos de empresarios muy poderosos 
que con dos dígitos de desocupación en el país estarían más 
tranquilos porque, efectivamente, si uno va a discutir con 
mayor desempleo, la presión de los sindicatos disminuye. No 
queremos volver a eso.

- El Gobierno manifestó que quiere impulsar un consejo 
económico y social para discutir metas de inflación. ¿Esto es 
viable en la Argentina?
- Es muy difícil discutir eso porque los precios ya 
aumentaron. La flecha que ellos dispararon está en el aire y ya 
no va a ir para atrás. Entonces sólo nos queda discutir el 
único precio que todavía no se definió que es el precio de la 
fuerza de trabajo, porque todavía las paritarias todavía no se 
hicieron. 

- El Ministerio de Economía dejó trascender que el objetivo 
es una pauta salarial en torno al 26 por ciento. ¿Que cifra 
tiene en mente usted?
- Un techo del 26 por ciento es tan bajo que casi nos 
obligaría a ir de rodillas a la paritaria. El ministro no tiene 
en cuenta que en noviembre hubo casi 4 de inflación y en 
diciembre casi 5 por ciento. El 26, 27 o 28 por ciento hubiera 
sido razonable si la inflación del año hubiera cerrado en torno 
a los 25 puntos que era lo que se esperaba hasta octubre. De 
acuerdo a lo que estamos viendo con cifras de Eduardo Basualdo, 
de Miguel Bein y del propio Rogelio Frigerio, el cierre del 
2015 va a estar en una franja cercana al 33. Estamos terminando 
de definir pero esa sería la cifra con la que tendríamos que ir 
a las paritarias, y al mismo tiempo exigir una cláusula para 
revisar dentro de seis meses, porque la posibilidad de que la 
inflación sea del 40 o del 45 en 2016 es bastante grande.

- ¿Usted augura un escenario de pérdida de poder adquisitivo 
del salario para 2016?
- Sí. Nosotros teníamos un esquema de un modelo social que 
consistía en la paritaria libre, la movilidad jubilatoria, el 
Consejo de Salario mínimo vital y móvil y el pleno empleo. La 
recuperación del poder adquisitivo coexistía con una inflación 
que generaba ruidos pero siempre se estaba por lo menos 
empardando la inflación. Desde el 2003, y a excepción de un 
solo año, siempre logramos recuperar salario dos o tres puntos 
por encima de la inflación. Hoy el esquema que aplica el 
gobierno está inspirado en otro modelo social. Para ellos, 
bajar el poder de compra de los asalariados es el requisito 
para reducir la presión inflacionaria. Es lo que ellos llaman 
"enfriar la economía". 

- ¿El movimiento obrero debería darle un período de gracia 
al Gobierno?
- El conflicto no siempre es la medida de fuerza. Cuando se 
confrontan distintas miradas, ahí hay un conflicto de 
intereses. Por ejemplo si el Gobierno me dice que no sirve el 
pleno empleo. Ese es el pensamiento de un gerente de 
multinacional. Ellos ven un tablero más grande y dicen: 
"¿Quiénes son estos argentinos para que tengan 6,5 puntos de 
desocupación cuando en Europa hay más desempleo?". Ahí hay un 
conflicto de intereses. Las medidas de fuerza tienen otros 
tiempos. Hay muchos trabajadores de muchos gremios nuestros que 
han votado a este gobierno y que lógicamente tienen su 
expectativa. Algún día el bolsillo les dirá si su voto estuvo 
bien o mal y si tienen que empezar a reclamar o no. Es un 
proceso que tienen que hacer. De nada serviría inventar 
jornadas de lucha cuando en la gente eso no está. 

- Macri prometió en campaña modificar la base de Ganancias 
pero la medida se sigue haciendo esperar. ¿Cómo analiza este 
hecho?
- Llama la atención la asimetría enorme que existe entre la 
velocidad para resolver el tema de las retenciones para el agro 
y la velocidad para resolver esto que fue leitmotiv de la 
campaña electoral. Queda claro que los trabajadores no somos la 
prioridad de este gobierno. 

- El Gobierno dice que está estudiando la posibilidad 
de descontar el IVA en determinados alimentos de la canasta 
básica. ¿Lo ve como algo positivo?
- Eso sería positivo en tanto y en cuanto se le restituya 
al que va con la tarjetita de la jubilación o del plan social. 
Si se elimina de forma indiscriminada, y queda en los 
comerciantes, eso se lo van a terminar comiendo los formadores 
de precios. 

- ¿Cómo está siguiendo el tema de los ceses de funciones 
de contratados?
- Nos preocupa muchísimo. Hay una decisión de achicar el 
Estado y ya lo vimos nosotros en la década del 90. Un 40 por 
ciento de los trabajadores argentinos de la Argentina del 
sector publico son contratados. Es una de las grandes 
asignaturas pendientes que deja el kirchnerismo. Ahora esta 
gente que viene a amputar partes del Estado la tiene servida. 
Simplemente tiene que habilitar el quirófano y hacer un poco de 
macarthismo. 


--Yasky: "Cristina va a ser una referente de la oposición, pero también lo será Scioli"--


Buenos Aires, 9 enero (NA) -- La exjefa de Estado Cristina 
Kirchner "va a ser una referentes de la oposición", de igual modo 
que el excandidato presidencial Daniel Scioli, consideró hoy el 
secretario general de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, que 
destacó además el valor de la "unidad" para no repetir las 
"prácticas de desgaste" de 2015.
Así lo expresó el líder gremial durante una entrevista con NA, 
con el siguiente detalle:
.
NA - ¿En qué rol imagina a Cristina ahora fuera del poder 
formal?
HY - Tiene un lugar importante como punto de referencia de 
mucha gente que ha definido su pertenencia política en estos 
doce años. Cristina es una mujer relativamente joven, que tiene 
futuro y que va a ser uno de los referentes de la oposición. La 
oposición tiene otros referentes. De hecho, Daniel Scioli lo 
es. Si algo hay que aprender de la elección que se perdió por 
muy poco y que significó que la derecha pueda gobernar a plomo 
como lo viene haciendo es la necesidad de preservar el marco de 
la unidad de los sectores populares. 

- Hasta hace unos meses la CTA que usted conduce había sido 
muy crítica del rol de Scioli como gobernador bonaerense...
- Nosotros tenemos un sindicato muy importante que es el 
Suteba que por supuesto ha tenido momentos de conflictividad y 
tensión con la gestión de Scioli, pero también han habido 
momentos en que se pudo marchar juntos. 

- ¿Van a luchar por la vuelta de Cristina en 2019?
- Hay que rearmar una ingeniería de unidad del movimiento 
nacional, popular, progresista, de la izquierda y del peronismo 
para que podamos ser otra vez gobierno y demostrar que se 
pueden hacer cosas sin pelear las posiciones de poder en una 
práctica de desgaste que finalmente nos erosiona más desde 
adentro que por lo que pasa afuera.

- ¿No es una limitación para la CTA y para el sindicalismo 
en general subordinarse a un proyecto político determinado?
- No, la CTA no se subordina. La CTA tiene autonomía de 
clase. Hoy nos gobierna la clase dominante en la Argentina. De 
eso somos autónomos. Ahora, de un proyecto nacional y popular, 
que tiene que ver con el kirchnerismo, el peronismo y las 
fuerzas de la izquierda que se suman a esa construcción, de eso 
no somos autónomos. Somos parte. Eso no quiere decir que a 
nosotros Cristina Kirchner o Daniel Scioli nos mandaban una 
minuta y nos decía lo que teníamos que hacer. Tuvimos momentos 
de confrontación con Scioli y con Cristina Kirchner.

- ¿Con Cristina cuándo?
- Por ejemplo el día que Cristina Kirchner dijo que los 
maestros tienen cuatro meses de vacaciones y que trabajan 
cuatro horas. Yo salí en tapa de Clarín contestándole que ella 
hablaba como una señora de Barrio Norte y que decía lo mismo 
que decía Eduardo Duhalde. Nosotros también dijimos que era 
incorrecto lo que se estaba haciendo en el Indec y planteamos 
también que era indefendible la posición del Gobierno respecto 
al impuesto a las ganancias.

--Yasky: "Es muy factible que podamos avanzar en la reunificación de la CTA"--

Buenos Aires, 9 enero (NA) -- El secretario general de la CTA 
de los Trabajadores, Hugo Yasky, aseguró que "es muy factible" 
la reunificación de las dos facciones en que quedó dividida la 
central obrera, a la vez que resaltó que ya hay gestiones para 
que los distintos sectores sindicales marchen juntos el 24 de 
marzo y el 1° de mayo.
Así lo expresó el líder sindical durante una entrevista con NA, 
con el siguiente detalle:
.
NA - A partir del recambio gubernamental, ¿hay alguna 
posibilidad de reunificación de la CTA? 
HY - Yo creo que sí. Es muy factible que lo podamos hacer. En 
ATE, el sindicato de Micheli, se eligieron nuevas autoridades y 
no se respaldó a los que se identificaban con él. Ese es un 
gran cambio. Micheli ya no representa nada en términos 
sindicales dentro de la CTA. Hay mejores condiciones para 
discutir.

- ¿La pertenencia a distintos proyectos políticos podría 
boicotear esas intenciones?
- No tiene que ser un impedimento. Una central no es un 
partido político. El problema de la fractura en la CTA y las 
tensiones internas tuvo que ver con confundir las lógicas. Una 
central sindical puede tener representantes de distintos 
partidos políticos y convivir en un mar del pluralismo. 

- ¿No es un escollo que en octubre del 2014 se haya resuelto 
administrativamente el divorcio de las dos CTA? 
- No. Las cosas quedaron mejor definidas. En la CGT ahora es 
más duro porque las dos centrales todavía pelean la misma 
personería, sede y titularidad, y eso te genera más rispidez y 
peores condiciones para discutir con tranquilidad el tema de la 
reunificación. 

- Micheli dijo que el primer paso podría ser marchar juntos 
en fechas emblemáticas como el 24 de marzo y el 1° de mayo. 
- Ojalá pudiéramos converger el 24 de marzo cuando se 
conmemoren los 40 años del golpe, o el 1° de mayo. Sería una 
extraordinaria demostración de fuerza frente a este nuevo 
Gobierno para decir que el movimiento obrero está de pie. Yo 
creo que sería bueno una mesa de unidad del movimiento sindical 
en la que acordemos todos cuatro puntos muy concretos que 
unifiquen a todas las centrales en torno a la defensa de la 
paritaria libre, el empleo, la estabilidad de los compañeros en 
el trabajo privado y estatal. 

- ¿Ya hay gestiones entre los distintos sectores?
- Ya estamos pensando en ese 1° de mayo y en ese 24 de marzo. 
SH/LY/PT/NT/EFR/AMR

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